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El senador Barack Obama logró anoche un hito que lo acerca a ser el candidato demócrata a la Presidencia de EE.UU., tras lograr la mayoría absoluta de los delegados en disputa en las primarias y "caucuses" (asambleas partidarias") de su colectividad.
Pese a que en la jornada Obama nuevamente dividió los triunfos con su rival, la también senadora Hillary Clinton, el "golpe de efecto" que consiguió al superar los 1.627 delegados electos (con un total de 3.253 en juego) a falta de tres primarias hizo que la noche fuera de él.
Clinton se adjudicó Kentucky con el 65% de los votos contra el 30% de Obama, mientras el senador superó a la ex Primera Dama en Oregon: con el 65% escrutado, obtenía 58% ante 42% de Hillary.
El senador eligió el emblemático estado de Iowa, donde en enero partió la carrera por la nominación con un sorpresivo triunfo que catapultó su fama, para celebrar su logro.
"Esta noche hemos logrado la mayoría de los delegados elegidos, lo que nos coloca al borde de la candidatura presidencial", dijo un exultante Obama a sus seguidores en Des Moines, la capital de Iowa.
El motivo por el que Obama no puede cantar aún victoria es que los demócratas, además de sus delegados electos en primarias, tienen a los "superdelegados", 795 autoridades del partido que tienen derecho a votar por quien deseen.
Así, para proclamarse como el nominado en la Convención Demócrata de agosto -donde se juntarán delegados y "superdelegados"-, un postulante necesita 2.025 de los 4.048 delegados que suman ambas categorías. Algo que Obama todavía no logra, pese a que también se impone a Hillary entre los "superdelegados" (305 a 278, según el último conteo del sitio web RealClearPolitics.com).
Pero la senadora no se da por vencida. Hillary insistió ayer que, si se incluyen los resultados de Florida y de Michigan (estados sancionados sin delegados por adelantar sus primarias sin autorización) es ella la que ha ganado el voto popular y, por lo tanto, la elite del partido debería apoyarla.
Clinton aseguró estar "más decidida que nunca" a continuar la competencia con Obama "hasta el último voto".
"Estamos ganando el voto popular, y estoy más decidida que nunca a continuar hasta que todo el mundo vote y todos los votos sean contados", afirmó entre los vítores de sus seguidores en Louisville, Kentucky, donde celebró su victoria en ese estado, consignó DPA.
Al mismo tiempo, apeló a los "superdelegados" aún indecisos. "Dependerá del partido quién será el candidato presidencial que sea capaz de derrotar a (el aspirante republicano) John McCain", afirmó Clinton.
El partido tiene previsto decidir el 31 de mayo qué hacer con los delegados de estos dos estados, donde ninguno de los precandidatos hizo campaña.
Pero Obama ya se comporta como el virtual candidato: hoy visitará Florida, un estado clave en la elección de noviembre, y anoche alabó a Hillary, con la que hasta hace poco mantenía duras disputas.
El senador destacó que Clinton "jamás dejó de luchar por el pueblo norteamericano" y aludió al ejemplo de la ex Primera Dama hacia las mujeres: "Ha destrozado mitos, quebrado barreras y cambiado el país en el que mis hijas y las hijas de ustedes crecerán", declaró Obama.
Quedan tres
Las siguientes primarias serán en Puerto Rico, el 1 de junio, y en Dakota del Sur y Montana el 3 de junio.
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